REDACCIÓN/ RÒTOVA
La restauración del antiguo acueducto que unía en el siglo XV Ròtova con el convento de Sant Jeroni está más cerca. El Consistorio ha recibido ya el anteproyecto de las obras, que se centran en la restauración de la infraestructura y la recuperación del curso del agua.
En el barranco de la Falzia, en Almiserà, nace de una mina excavada en la roca la fuente de la Batlamala. En 1491 el agua fue canalizada hasta el monasterio de Sant Jeroni. La primera conducción se realizó con tubos de cerámica.
Cuando las deposiciones calcáreas del agua dejaron inservible la conducción, se construyó una nueva al aire libre en forma de canal con medios tubos de cerámica que se apoyaban, en unos casos, sobre la tubería anterior, y en otros, sobre un recrecido de murete de piedra.
Dicha canalización de 5.255 metros llevó el agua hasta el convento hasta mediados del siglo XX, cuando se abandonó definitivamente debido al deterioro y a la facilidad con la que se podía extraer agua mediante otros medios.
Las obras consistirán en la restauración de las canalizaciones y los muretes que las soportan.