Las Provincias, 6 mayo 2006
Ròtova quiere proteger el yacimiento de la Penya Roja, que actualmente se encuentra notablemente deteriorado y cubierto de maleza. Pero no sólo eso. También está “peligrosamente” amenazado por las avenidas “intermitentes” y “violentas” del Riu Vernissa, según aseguró ayer el alcalde de esta población y diputado de Turismo, Antonio García.
Para atajar esta situación, el Consistorio de este municipio ha solicitado a la Diputación Provincial de Valencia la elaboración de un plan de actuación tanto para la conservación, limpieza y mejora del yacimiento como para la realización de investigaciones sobre su historia y excavaciones. García expresó ayer que estas actuaciones permitirán destacar este abrigo natural como un referente cultural y turístico para la localidad, junto a otros elementos antiguos del entorno como la Cova de les Rates Penaes, la Cova del Barranc Blanch y el Castell del Borró. Las aspiraciones del primer edil llegan más allá.
“Nos gustaría que se convirtiera en un centro de interés científico nacional en internacional”, apuntó. Los servicios arqueológicos del organismo provincial ya han realizado los trabajos oportunos y, junto al Ayuntamiento de Ròtova, han presentado el proyecto a la Dirección General de Patrimonio Cultural para su preceptiva aprobación y para la correspondiente dotación que tiene previsto completar el Consistorio.
30.000 antes de Cristo
La Penya Roja fue descubierta en los años ochenta por el director de
la sección de estudios arqueológicos de la Diputación,
José Aparicio. Su equipo realizó las primeras excavaciones.
Los restos hallados datan la cavidad entre el 25.000 y el 30.000 antes de Cristo y “sospechamos que comenzara a ocuparse hace medio millón de años”, remarcó ayer Aparicio. “Conocemos lo moderno, pero no sabemos nada de lo antiguo”, agregó.
El experto indicó que el paso de los años ha ido reduciendo la sedimentación del yacimiento, con lo que habría que actuar para evitar que el Riu Vernissa siga golpeando dicha sedimentación.
La intención del proyecto es, aparte de protegerlo, que se haga visitable y que todo el mundo lo pudiera admirar. “Por esta zona pasa un acueducto que llega hasta el Convento de Sant Jeroni de Cotalba, y además, el barranco está lleno de yacimientos arqueológicos como la Cova de les Rates Penaes o el Castell de Borró. Todo ello es de una gran belleza”.